El agua y las excretas se consideran comúnmente productos de desecho inútiles y potencialmente peligrosos. Sin embargo, son recursos valiosos que, si se utilizan correctamente, pueden servir para mejorar la salud de los ecosistemas y el bienestar humano. La rica materia orgánica contenida en nuestras excretas y aguas residuales se puede usar para mejorar los suelos o producir biogás limpio y bajo en carbono, y si se tratan adecuadamente, las aguas residuales se pueden usar para riego agrícola o incluso agua potable limpia. Es importante poner estos recursos en un uso productivo, pero para que esto suceda, se necesita un cambio en la percepción del público: ver estos productos como un producto de desecho inferior a verlos como un bien valioso, como parte de una economía circular.
El libro explora más allá de la salud humana, la protección del medio ambiente marino y la recuperación de recursos, a las muchas otras formas en que los sistemas sostenibles de saneamiento y aguas residuales pueden contribuir a alcanzar los objetivos sociales, ambientales y económicos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Destaca las oportunidades laborales a lo largo de toda la cadena de valor del saneamiento y las aguas residuales de esta economía circular, así como los beneficios potenciales para la educación, la productividad económica y la igualdad de género.

